El rosarino Ray Demetrio tuvo que esperar doce años para volver a competir, y rápidamente se está poniendo a tono con los principales protagonistas. La espera fue importante, pero valió más que cualquier campeonato.
Ray Demetrio tuvo destacadas participaciones en las Agrupadas en temporadas pasadas, pero el joven de Rosario tuvo que dejar la actividad. Un cáncer se presentó, y luego de más de tres años de tratamientos invasivos, salió, y su gran motivación era poder volver a correr. Doce años más tarde, en el 2022, se sumó al Turismo Agrupado Clase 2 con un Fiat 147, estuvo luchando de igual a igual, y espera ir por más.
“La primera fecha fue de aprendizaje, para poder conocerme con el auto. Yo nunca había corrido con tracción delantera y aparte de eso, hacía doce años que no corría una final por culpa de una enfermedad que no me permitía volver. Tuve cáncer, hice quimios y rayos por más de tres años pero pude salir. Lloraba por volver a correr, y la emoción por haber terminado en Rosario es como si hubiera salido campeón. Cada carrera es una victoria para mí”, manifestó Ray Demetrio.
Y agregó: “Ya en la segunda carrera en San Jorge más tranquilo, sin tantos nervios anduvimos muchísimo mejor. Largamos en el puesto diez la final y llegamos a estar cuartos pero bueno un toque me dejó en el octavo lugar. Así que estoy feliz ya que en mi segunda carrera podemos estar ahí adelante. Sabemos que el potencial del auto está, primero tengo que mejorar yo, conocerme a la perfección con el auto para después ir limando los detalles, ahora el 147 está en el taller de David Carranza que le están haciendo un repaso en general”.
Por otro lado, Ray manifestó: “El nivel de la categoría es increíble, en el TAC2 todos andan fuerte, cometiste un error y te pasan tres juntos y creo que eso es lo más lindo. Dejame agradecer a mi mamá Rosana, mi papá Daniel, que ellos me dan todo para que yo disfrute adentro del auto. A mí mujer Priscila y mi hija Jazmín, a mis tres hermanos. A Raúl Oviedo y a Simón que me siguen a todos lados, y a los mecánicos David, Rubén y ‘Pachi’ que siempre me dan un autazo”.
En las Agrupadas hay múltiples casos de superación personal, familias que lo dan todo para cumplir sus pasiones, pero el caso de Ray Demetrio merece un reconocimiento especial, porque su fortaleza y la de su entorno vencieron a uno de los enemigos más temidos. El sufrimiento se transformó en disfrute, y ese valor no se puede calcular.